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Qué significa que no haya letra pequeña en AIGiner: sin permanencias, sin sorpresas y con el precio cerrado antes de empezar

Qué significa que no haya letra pequeña en AIGiner: sin permanencias, sin sorpresas y con el precio cerrado antes de empezar

"Sin letra pequeña" aparece en casi todo lo que escribimos, y es fácil que suene a frase de cierre, una de esas líneas que se ponen al final porque quedan bien. Para nosotros no lo es: es una lista concreta de compromisos que se pueden comprobar, no una promesa vacía. Aquí la desglosamos, punto por punto, para que puedas contrastarla con lo que hacemos de verdad.

Lo que no hacemos

Es más fácil explicar un principio por lo que excluye que por lo que promete en abstracto. Estas son las prácticas concretas que evitamos:

  • No inflamos el diagnóstico. Si tu auditoría gratuita concluye que la IA aporta poco en tu caso, te lo decimos con la misma claridad que si aportara mucho.
  • No escondemos el precio en una llamada comercial. Nuestros planes están publicados, con lo que incluyen y lo que no.
  • No atamos con permanencia forzosa. Si algo deja de aportarte valor, puedes cancelarlo; preferimos ganarnos la renovación cada mes, no forzarla con un contrato.
  • No vendemos lo que no podemos sostener. Si un servicio está en beta o tiene límites, lo decimos como beta y con sus límites, no como un producto terminado.

Por qué nos cuesta más a nosotros

Ser así de directos tiene un coste real, y merece la pena decirlo: alguna auditoría gratuita termina en "no merece la pena que hagas nada por ahora", y ese informe nos cuesta el mismo tiempo que uno que sí se convierte en proyecto. Alguna venta se cae porque contamos una limitación que otra empresa habría callado. Lo aceptamos porque la alternativa (decir siempre que sí, prometer más de lo que se puede cumplir) construye una relación que se rompe en cuanto llega la primera factura sorpresa o el primer plazo incumplido.

Preferimos una empresa más pequeña con clientes que confían en lo que decimos, a una que crece rápido a base de promesas que luego hay que matizar. Es una apuesta a largo plazo, no un eslogan de campaña.

Un ejemplo para verlo claro

Imagina una pyme que nos pide una auditoría porque cree que necesita automatizar la facturación entera. Al revisar el proceso, vemos que el volumen es tan bajo que el ahorro real no justifica el coste de construir y mantener el flujo, al menos por ahora. Se lo decimos así, con números, en lugar de venderle un proyecto que técnicamente podríamos hacer pero que no le convendría. Meses después, cuando su volumen crece y el cálculo cambia, sigue siendo a nosotros a quien llama, porque la primera vez le dijimos la verdad aunque no nos convenía.

Ese es el fondo de "sin letra pequeña": no es que no haya condiciones, es que las condiciones que hay están a la vista, se explican antes de firmar nada y no cambian una vez que ya has confiado en nosotros.

Cómo se aplica en cada división

El principio no cambia según el proyecto, pero se nota distinto según de qué lado de AIGiner hables. En Solutions, significa que cada agente o automatización se entrega con su alcance por escrito, con lo que hace y lo que no hace, y con acciones sensibles que siempre pasan por una aprobación humana. En Labs, significa que cada campaña o pieza creativa se aprueba antes de publicarse, y que los derechos de lo que se produce son del cliente desde el primer día, sin cachés recurrentes ni condiciones que aparezcan después de firmar.

Por qué lo escribimos aquí y no solo lo decimos en una llamada

Una promesa que solo existe en una conversación de ventas es fácil de olvidar o de matizar más adelante. Por eso preferimos dejarla escrita, en una página pública, con fecha, para que cualquiera pueda volver a leerla dentro de un año y comprobar si seguimos haciendo lo que decimos. Si algún día dejamos de cumplirla, que quede constancia de que lo dijimos y no lo sostuvimos, en vez de que la promesa se diluya en el recuerdo de una reunión.

Esto también es una forma de rendir cuentas hacia dentro. Cuando un principio está escrito y es público, no depende del ánimo de quien lo cuenta en cada llamada: se convierte en un criterio que todo el equipo, en cualquier división, tiene que respetar de la misma manera.

Compruébalo tú mismo con una auditoría gratuita.