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El curso de alfabetización en IA del artículo 4 ya se compra y se entrega solo, con su academia

El curso de alfabetización en IA del artículo 4 ya se compra y se entrega solo, con su academia

Mientras todo el mundo miraba el 2 de agosto, hay una obligación del Reglamento europeo de inteligencia artificial que es exigible desde febrero de 2025 y que ha pasado casi desapercibida: quien usa IA en una empresa tiene que tener formación suficiente sobre lo que la herramienta puede hacer, sobre sus riesgos y sobre sus límites. Es el artículo 4, y obliga a quien usa la IA, no solo a quien la fabrica.

Desde hoy, el curso con el que se resuelve se compra en la página de formación y se entrega solo. Eliges cuántas personas, pagas, y en la misma pantalla das de alta a cada una: cada persona recibe su acceso a la academia y empieza cuando quiera.

Por qué te toca aunque no seas una empresa de IA

Esta es la parte que más cuesta aceptar, y es donde más empresas están hoy descubiertas. El artículo 4 aplica igual cuando nadie decidió nada formalmente. Si en un equipo alguien abrió por su cuenta una herramienta gratuita y lleva meses usándola con documentación de clientes, la obligación es exigible desde febrero de 2025 y no desde el día en que la dirección se entere.

Y pide medidas apropiadas, no un examen por persona ni un nivel acreditado. Documentarlas no es obligatorio, pero es exactamente lo que se enseña si alguien pregunta. Sin papel no hay forma de demostrar nada.

Qué se lleva quien lo hace

  • El curso, online y a tu ritmo, montado sobre casos y no sobre teoría: el artículo 4 no pide saberse la ley, pide saber usar la IA.
  • Una plaza por persona. No es una licencia de empresa: cada trabajador tiene su cuenta, su avance y su certificado.
  • El kit de documentos hecho: una política de uso de IA, el registro de formación y el checklist del artículo 4.
  • Un certificado al terminar, con su número de serie.

El kit es la mitad del valor y conviene decirlo así. El curso forma, pero lo que se enseña cuando alguien pregunta es el expediente: quién se formó, en qué, cuándo, qué política de uso hay escrita y quién responde de ella.

Lo que no te vamos a prometer

No hay ningún sello oficial de cumplimiento del Reglamento de IA, ni para la formación ni para nada más. La norma nunca lo creó. Nuestro certificado acredita que esa persona hizo este curso, con fecha, y eso es todo lo que puede acreditar un certificado emitido por nosotros.

Tampoco te vamos a decir que con el curso se acaba el asunto. El artículo 4 es una pieza; el artículo 50, el de los avisos, es otra distinta y se resuelve en otro sitio. Si quieres saber cuáles te tocan a ti antes de comprar nada, el test es gratis y da el resultado completo sin pedirte registro.

Un ejemplo para verlo claro

Imagina una gestoría de ocho personas donde tres usan un asistente de IA para redactar correos y resumir documentación de clientes. Nadie lo decidió, simplemente pasó. Con el curso, esas tres personas se forman en una tarde, la gestoría se queda con una política de una página que dice qué se puede meter en esa herramienta y qué no, y con un registro fechado de quién se formó. Es un ejemplo hipotético, pero describe bien la situación en la que está la mayoría de despachos con los que hablamos.

Y una decisión sobre cómo se entrega

La academia vive en su propio sitio, separada de la web, y el acceso se da al momento sin que nadie del equipo tenga que intervenir. Es la primera cosa que vendemos de forma completamente automática, y por eso se ha probado con compras reales antes de abrirla: un flujo que manda correos no está probado hasta que sale un correo de verdad.

Mira qué incluye y compra las plazas que necesites en Formación en IA.